Política Rosa Guilló

26 septiembre 2006

Palabras envenenadas

  • Jerga política
El lenguaje periodístico utilizado para tratar los temas políticos no siempre es tan claro como debería ser. Muestra de ello es el texto de Andreu Missé publicado el pasado lunes en El País, que a pesar de ser bastante comprensible deja párrafos un tanto enrevesados que yo escribiría de la siguiente manera:
“El objetivo de Alemania es buscar soluciones a los problemas que la Constitución Europea resolvía y que han quedado aparcados ante los sendos rechazos sufridos por Francia y Holanda. Entre esos problemas se encuentra la regla de nombrar un representante por país, 27 a partir de 2007 con la entrada de Bulgaria y Rumania, lo que hace muy difícil el control de la Comisión Europea. Otras dificultades a las que se enfrenta Alemania es la rotación de la presidencia de la Comisión cada seis meses y la división de responsabilidades en las labores de representación exterior entre el Alto Representante, Javier Solana, y la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner. Pero el asunto más urgente es acordar un sistema que permita la toma de decisiones por mayoría cualificada, es decir, con el respaldo de al menos 232 votos de los 321 que componen el Consejo de la Unión Europea, en materias que en la actualidad exigen el apoyo unánime de todos los países miembros”.
Otro ejemplo de lo complicado del lenguaje político aparecido en los medios de comunicación es el tercer párrafo que escribe Ana Carbajosa en un artículo también publicado en el diario El País y que yo modificaría así:
“Pero para que las medidas que restringen la entrada de productos con precios inferiores a su valor normal, fenómeno conocido como antidumping, propuestas por el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, entren en vigor en octubre, antes deben contar con el visto bueno de la mayoría de los estados pertenecientes a la Unión Europea. Mientras países afectados con la llegada masiva de calzado asiático como España, Francia o Italia apoyan los planes del responsable europeo de Comercio, los anglosajones y los países nórdicos constituyen el núcleo duro de los que se oponen al dictado de acciones proteccionistas como las que pretende Mandelson”.

1 Comments:

At 02 octubre, 2006 10:39, Anonymous Anónimo said...

Efectivamente, el párrafo del primer texto tiene elementos solamente comprensibles para quienes tienen formación en política comunitaria y es necesaria DIDÁCTICA europea desde quien informa.
El texto de Ana Garbajosa también es un claro ejemplo de lo que estamos hablando

 

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